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Consejos para controlar el dolor en artritis

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Consejos de los Expertos en artritis


En casi todos los tipos de artritis es frecuente experimentar dolor. El dolor puede impedirle que haga las cosas que quiera o necesite hacer. Lo que mucha gente no sabe es que el dolor de artritis puede ser controlado. Le ofrecemos aquí varios consejos para controlar el dolor.

Tome el tipo adecuado y la dosis correcta de medicamentos: Hay muchos medicamentos a la venta que sirven para controlar el dolor. Sin embargo, solo son útiles si se toman correctamente. Colabore con su médico para determinar los medicamentos y las dosis adecuadas para Ud. Asegúrese de decirle a su médico si un medicamento deja de tener efecto, si Ud. sufre efectos secundarios o si se han producido cambios en su tratamiento con otros medicamentos.

Ejercicio: Numerosos estudios han determinado que el ejercicio reduce el dolor y aumenta el nivel de energía. La Fundación de Artritis de su zona tal vez ofrezca clases específicas para personas con artritis. Hable primero con su médico, para verificar si hacer ejercicios no es perjudicial para Ud. y luego póngase en contacto con el gimnasio o sucursal local de la Fundación de Artritis.

Duerma lo suficiente: Con nuestras vidas tan activas, a menudo dormimos menos de lo que necesitamos. Si duerme menos de 7-8 horas por día, podría estar agravando su dolor. Adopte hábitos de sueño saludables y duerma bien por la noche. Si aun así se siente cansado, consulte para ver si tiene apnea del sueño, un problema serio del sueño en el que la respiración se interrumpe al dormir. 

Practique técnicas de relajación como meditación, visualización guiada, respiración profunda, etc.: La relajación es más que simplemente sentarse con un buen libro. Es un método para calmar y controlar el cuerpo y la mente. Aprender a relajarse es una habilidad que requiere práctica. Hay muchas formas de relajarse; encuentre la que sea mejor para Ud. Considere tomar alguna clase de yoga, adquirir material de audio para relajación o investigar técnicas en fuentes confiables en internet (como la Clínica Mayo o WebMD). Hágase tiempo para practicar relajación cotidianamente.

Comprenda que las emociones tienen un papel importante en el manejo de su enfermedad: La ira, el miedo, la incertidumbre y otras emociones negativas pueden agravar el dolor. Existen técnicas que puede usar para reconocer y controlar las emociones negativas. Busque información en internet o hable con un médico para aprender a desarrollar habilidades para
controlar las emociones negativas.

Controle los eventos desencadenantes: Hay ciertas cosas que Ud. hace (desencadenantes) que producen un aumento del dolor. Aprenda a reconocerlas y suprímalas o redúzcalas. Una forma de hacerlo es llevar un registro de lo que hace y de su nivel de dolor, y luego buscar correlaciones o patrones.

Sea delicado con sus articulaciones: La artritis afecta muchas articulaciones del cuerpo. Cargar peso o colocar una articulación en una posición extraña puede incrementar el esfuerzo de las articulaciones ya dañadas. Puede colaborar con su médico para identificar las actividades que ponen en riesgo a sus articulaciones e identificar las maneras de cómo eliminarlas. La regla práctica general para proteger las articulaciones es usar la articulación más grande para los esfuerzos; por ejemplo, cargar una bolsa por encima del codo en lugar de sostenerla con los dedos.

Supresión de las reagudizaciones: En ocasiones experimentará un aumento del dolor (reagudizaciones). Aprenda maneras de reducir estas crisis de dolor. Estas pueden incluir masajes, estiramientos o analgésicos (calmantes del dolor). Las aplicaciones de calor húmedo pueden aliviar el dolor, pero si la articulación está hinchada, la aplicación de compresas frías (no más de 20 minutos por vez) reducirá la hinchazón. Encuentre métodos para distraerse, como leer un libro, jugar algún juego, visitar a un amigo, dar un paseo: cualquier actividad que distraiga su mente del dolor.

Coma saludablemente: La buena nutrición es importante para un cuerpo sano. Consuma con moderación una dieta equilibrada. Hay algunos datos que indican que ciertos alimentos pueden mejorar o empeorar el dolor. Si cree que un alimento le está causando dolor, elimínelo de su dieta durante un mes para ver si el dolor mejora. Pero no elimine una clase completa de alimentos (como, por ejemplo, las grasas o proteínas).

Póngase cómodo: A veces nuestros hogares u oficinas no se ajustan a uno, las sillas son demasiado duras, las mesas demasiado bajas y las habitaciones están demasiado llenas de cosas. Tómese tiempo para hacer que los espacios en los que vive y trabaja sean lo más cómodos posible y se adapten a su tamaño y forma.

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